domingo, 24 de octubre de 2010
El Final De Ese Viaje
El Objeto De Estudio
Las bromas de antaño respecto a que podía ser un objeto de estudio se hicieron de a devis. Resulta que, desde hace unas semanas y quién sabe hasta cuándo, una chica que está por graduarse de la Licenciatura en Comunicación escogió a la plantilla de reporteros de la fuente policiaca como tema de su tesis. Si efectivamente afecta en el desempeño laboral aquello de soplarse a diario las imágenes de cuerpos inertes, el sufrimiento alrededor o bien, estar en contacto con hampones de pocamonta para ganarnos la vida.
Aunque le hemos dicho que busque algo de verdadero interés, rindo tributo a Miriam Sánchez por aventarse el paquetito de aguantarse unas cuántas guardias para tomar sus notas respecto a nuestra chamba. Lo que me parece más admirable de esta morra es que tendrá una tesis sin antecedente en el valle toluqueño, aunque desconocemos a detalle su objetivo en particular.
Lo que ni Miriam ni su asesor de tesis ni quienes lean el resultado podrán saber nunca, porque según yo no es medible metodológicamente, es las que Alejandro Baltazar, Héctor López, Korín De la Cruz, Manuel Sebreros y Alejandro Pastrana hemos tenido que pasar para llegar a ser el medio impreso más leído en toda la región. Chanfle, no quiero sonar soberbio ni Don Chingón pero es algo que no se experimenta hasta que no se vive. Qué escuincle, periodísticamente hablando, estaba hasta antes de pegarle a la nota roja.
Porque ya se lo decía: gracias a este trabajo, por absurdo que parezca, soy más feliz que nunca. Changos, no sé si quiero ver esa tesis cuando esté terminada.
Fuerza Miri, ojalá que vernos trabajar también te deje algo chidito.
martes, 5 de octubre de 2010
Quitarse lo Nopal
De cada travesía, al volver, recuerdo aquel viejo adagio de que viajar ilustra. Y pocos placeres semejantes como quitarse lo nopal.
Más allá de la inmersión en espectaculares munditos convertidos en ciudadelas amuralladas y escenarios de cuentos de hadas, me vuelve a quedar la sensación de que no todos somos unos culeros en este mundo.
De regreso a casa, traigo como postal la figura de esas personas que de una manera u otra me tendieron su mano e hicieron de esta una experiencia llena de moralejas y buena onda.
No esperaba ser honorado con esta condecoración (saco un acordeón escondido en la solapa) pero quisiera agradecer profundamente a las siguientes personas:
Alfred Wöger
Bence Mézsarós
Orsolya Csizmar
Martin Pokorny
Martina Pickering
Julia Eder
Martin Reiter
Zita Zolomy
A toda madre, un buen pensamiento para todos ustedes.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Pena Ajena V: Copy-Paste
domingo, 5 de septiembre de 2010
Perfil Público
Así es, caí en el malviaje.
Afortunadamente han pasado las noches necesarias como para declararme desprendido de la tragedia en torno a Asuan y Karla Yenitt.
En algún momento del 13 de agosto del 2010 las hermanas de 22 y 16 años de edad fueron asesinadas. Unas manos alrededor de sus cuellos fueron el arma letal... momentos antes hicieron de ellas lo indecible.
No es difícil asumir que quien lo hizo además de bastardo también fue novato. Los cuerpos parcialmente calcinados de las hermanas fueron encontrados en el paraje de Barranca Honda de la comunidad de San Miguel Mimiapan, Municipio de Xonacatlán.
Otro asesino barato que quiso borrar la evidencia de sus complejos quemando un cadáver y tirándolo en una zona desolada.
Mi malviaje no fue a causa de ver de lejos sus cadáveres, llegó cuando vi a Asuan y Karla Yenitt con vida. Eso ocurrió cuando en el seguimiento noticioso me metí a su perfil público de Facebook y Hi5 y poco después una fuente de la procuraduría mexiquense me confirmó la sospecha que tuve en cuanto entré a esos perfiles.

El asesino y las víctimas pactaron una cita por Internet. Qué bajón.
Cinco días después de su muerte, Asuan seguía recibiendo mensajes como este:
Aug 18 10:54 AM Edgar says:
hola super amigis vi tus fotos supeer hot oye cuando nos vemos tambien tengo ganas de verte como te comente la vez pasada me cas de atoda madre oye mi fon es 7221307630 para que me marques y nos pongamos de acuerdo
Si bien la investigación sigue abierta y no hay pronunciamiento oficial, sí existen elementos que le dan vuelo a ese escenario. El punto medular de mi agüite estriba en que conozco a muchas personas que han encontrado amistades, amor y aventuras ahí mismo, en la red. Me incluyo pues.
Qué cierto y triste es que en Internet uno encuentre de todo...
Beber De Su Cerveza Antes De Arrojarla
El Slam está lleno de secretos. Desde afuera parece un puñado de desarrapados en trance empujándose sin más, bajo unas bocinas que retruenan veloces riffs y bombos machacantes, pero no es hasta que se vive para empujarse una cucharada de aaah mira nomás.
Si algo tiene el Slam de esta noche en particular es que se lleva a cabo gracias a la presencia de los Dirty Rotten Imbeciles. Un doctorado musical si de estridencia se trata por el simple hecho de ser pioneros en esta escena.
Greñas volando en círculos, estoperoles embistiendo unos a otros, playeras con letras ilegibles que recuerdan que el Thrash está más vivo que nunca, sobretodo cuando se trata de un sitio repleto de headbangers que no han escuchado un disco nuevo de los D.R.I. en quince años y al menos dos generaciones de fanáticos pateándose en el mosh pit.
Entonces el epítome. Entre el público hay pequeños trofeos personales convertidos en hilillos de sangre bajo las fosas nasales, melenas completamente húmedas de sudores propios y ajenos, pedazos de mezclilla regados, suelas de tenis por ahí, brazos enrojecidos como buen preludio a los moretones que han de venir, dentaduras apenas completas. Un hermosísimo desenchufe de la realidad. Catarsis pura.
Pero con todo y que suena a violencia absoluta el Slam también tiene códigos irrompibles, como levantar al caído y pegarle un buen empellón antes de seguir corriendo en círculos, en poner los brazos firmes cuando un fulano viene volando de quién sabe dónde y pasarlo, en no dejar que nadie quede en el piso, en abrazar al de a lado por el simple hecho de portar ese escudo que lo hace igual, al igual que beber de su cerveza antes de aventarla para volver al remolino de rostros poseídos y lanzar un alarido porque esta noche también tocaron Beneath The Wheel.
Qué chiste, ya sé. Qué asco, ya sé… ¡y qué chingonería!
