lunes, 28 de octubre de 2013

La Búsqueda De Mister Gus



49 años de ausencia. Casi cinco décadas sin saber siquiera que existía. Una vida sin tener la mínima idea de que 1/32 de sangre matlazinca pura corría por sus venas.
¿Cómo sonaría Friedrik González Lyhykäinen?
¡Cuántas personas no alcanzan a vivir 49 años!…

***

Señor Inspector Ardilla, aquí le hablan

Dear Alfonso,
I’m writing to you in an unusual matter and I wonder if you can help me? Since you're a Journalist I'm sure you're good at digging up info!
I need the e-mail address to your Municipal President, Martha Hilda González Calderón!
The reason is that I’m trying to track down my father’s family and will send a message to Martha Hilda González Calderón and see what she can do!
It’s only a few weeks ago I learned that my father was from Mexico! So, life is funny, it happens that I’m half Mexican!
If you’re ok with this I’ll really appreciate your help!
Take care and have a good one//F.
Friedrik Lyhykäinen
Gothenburg, Sweden

***

Te has quedado pensando más de la mitad de tu taza de café, en esta mañana de agosto. ¿Cómo explicarle al güero que entre las funciones de un político mexicano, ayudar a la gente no es menester?
Una vez más, tu complejo de amigo de aspirante de chalán de Héctor Belascoarán Shayne te ha hecho responderle a un perfecto desconocido al tiempo que te has reprochado no trabajar en esa nota de los bomberos metepequenses que no tienen equipo para combatir incendios, hace unos días.
Pero las 5 mil 830 millas de distancia y todos los huecos existentes que bien pudieron ser un complot internacional sembrado por alienígenas para apoderarse del planeta, han sido pimienta suficiente para empezar a cocinar este guiso.
Te acomodas en el escritorio, como si estuvieras frente a una Remington, Olguito Lavanderos, y devuelves el correo electrónico.

***

Ok, here’s the info I have!
I was born on August 29, 1963 in Stockholm, Sweden by my mother, Mrs Suvi Palosaari, a Finnish born woman who at that time was unmarried.
I grew up in a suburb to Stockholm and I fairly early understood that my stepfather wasn’t my real father. First I have my mother’s maiden name (Lyhykäinen) and second, I was a Finnish citizen.
Throughout my whole life I have not known who my father was, this was something my mother never told me.
A few weeks ago my mother suddenly told me that my father was Mexican. This was a huge surprise and I was laughing for two weeks. Mexican, where did that come from? I don’t look Mexican and I have never felt anything but Swedish!
Anyway. The story is that my mother and a couple of her friends were on their way to Vienna, Austria, to study and went via Stockholm to look for work and save up some money. My mother met my father, fell head over heels in love and nine months late I saw the daylight for the first time!
As it turned out apparently my father was married and had a daughter in Mexico. Less that a year after I was born he went back to Mexico “to sort things out”, never to return or contacting my mother.
My mother raised me on her own and after nearly 50 years she told me this story.
My father’s name is Gustavo Gonzalez Davila, born June 21 1922 in Toluca, Mexico.
Alfonso, I’m not sure how I’ll use the information but rest assured that I have no intention what so ever to cause anyone problems, I’m not judging anyone, there were different times, I’m merely interested and curious about my Mexican family.
I really appreciate that you’ll help me with this and hope that you have fun doing so.
Take care and have a good one//F.


***

-Ah qué pinche Don Gus. Haciendo niños y abandonándolos- es tu primera reacción, aunque después comienzas a ver con tantita perspectiva.
Tienes dos direcciones en las que pensar, suponer y llenar huecos. La primera es, ¿qué pasó después de que Mister Gustavo salió de Suecia?, ¿salió de Suecia?.
Te brincas preguntas odiosas como si fue a ver a su hijo al hospital en la mañana de ese 29 de agosto del 63, cuando algunas respuestas probables serpentean.
Don Gus era casado y con al menos una hija en otra parte, aparentemente en Toluca. Ahora sí que el famosísimo vengo, voy por cigarros a la tienda, se había internacionalizado antes de lo que hubieras supuesto. Tan ochentero que pensabas que era.
Ahora bien, El Senior Gustavo probablemente ha muerto. O anda por ahí, a sus 91 años, haciéndose güey todavía.
Échale coco, mi querido Inspector Closeau de Petatiux.
Entonces piensas que pudo morir en la revuelta estudiantil del 68, que el vietkong lo persiguió por haberse cogido a la sobrina del Primer Ministro camboyano, que no sobrevivió a los años duros de la Guerra Fría como agente encubierto, o que simplemente despareció en la selva chiapaneca tras unirse al EZLN. O que vive (o vivió) en Toluca, a donde regresó después de trotar el mundo, rodeado de nietecitos. O vive (o vivió) en un país tan lejano como Suecia, pero en sentido opuesto, con su quinta esposa. O que otros dos hijos más no reconocidos también lo están buscando (o lo buscaron), en Auckland y Ciudad de Panamá.
Tienes 49, casi 50 años de incógnitas. Probablemente intentó regresar en algún momento a ver a Friedrik y algún papelito mal anotado, los cachirules en la Selección de Italia 90, la crisis económica del 82, del 94 o la de 2010, algo, se lo impidió.
Quizás vivió infeliz, carcomido por el remordimiento de cómo habría sido la vida del hijo al que nunca pudo volver a ver. O al que tal vez visitó, junto a un osito de peluche, en el 70, pero padre e hijo nunca se vieron porque Doña Suvi hizo un papelón y se lo impidió, guardándose un total de 44 postales y casi un centenar de cartas, además de algunas tarjetas de cumpleaños, debido al ardor que le causó que no se quedara con ella y le diera su apellido. Al final, ella calló 49 años.
O bien, regresó numerosas ocasiones a Suecia, como turista, a ver de lejos a su hijo, para al menos atestiguar cómo crecía y hasta se cruzó con él de modo anónimo para tenerlo de cerca, sobretodo en las navidades. O bien, le vale (o le valió) una gloriosa garapiña. 
Pero tú no eres quién para juzgar a nadie, sólo estás fantaseando.
Ay, mi querido Dick Tracy, ya deja de pensar pendejadas y ponte chingón, ¿por dónde empezar a buscar?
A la mañana siguiente, cubres una rueda de prensa en Palacio Municipal y se te ocurre ir al Registro Civil que te queda de camino al estacionamiento de la Plaza España.
Ahí te explican que ni cómo ayudarte.
1.- No tienes los nombres de los padres de Don Gus
2.- Pese a tener una fecha de nacimiento, tampoco sabes el día de su registro
3.- En los veintes, la gente acostumbraba registrar a los niños con varios años cumplidos. Si no era para algún trámite, muchos no existían para el Estado (este no puede ser el caso, pues para salir del país, había mínimo acta de nacimiento y pasaporte).
La única certeza con la que sales de esa oficina, es que Mr Gustavou no está registrado entre 1930 y 2006, según comprueba la base de datos.
"Siendo el día fulano de tal del año sutano de cuál, el Señor Mengano y la Señora Perengana acuden a este Registro Civil a presentar a un niño vivo (x) muerto (  )…"
-Ah, con que para eso necesito el nombre de los papás- susurras a regañadientes.
La señorita que te atiende, entre bocado y bocado a su sandwich de atún, te explica que Don Gus, seguramente, se encuentra en los ocho años de registros restantes. Su nombre ha de estar perdido entre fojas y libros empolvados, que por cierto, no está dispuesta a buscar "por la cantidad de pendientes".
Aprovechas que tu segundo apellido es González para simular un parentesco e insistir un poco.
-Hay que buscar hoja por hoja en los registros de 1922 a 1930, ¿sabe usted cuánto es eso?- dice
-Yo puedo buscar personalmente- repones
-Sólo personal autorizado puede hacerlo- responde, mientras se mete el dedo en la encía para sacarse un pedazo de Pan Bimbo
-Que alguien me acompañe o haga la búsqueda, puedo agradecerles con alguna cantidad- lanzas, como último recurso
Esta aguja color pajar sí que se te está complicando.

***

Ponte a triangular cálculos, mi estimado Jessico Beatrice Fletcher, reportero del crimen.
Suponiendo que a mediados del Siglo 20, había muy poca gente con posibilidades económicas para salir del país, das por hecho que Mister González Dávila tuvo educación. Luego entonces, te lleva pocos minutos subir las escalinatas de Rectoría después que cubres un evento en la UAEM e ingresas a la oficina del cronista, quien amablemente responde a todas tus preguntas.
De finales de los veinte y hasta finales de los treinta, no hay institución educativa que quede en pie, salvo el Instituto Científico y Literario, transformado en la propia Universidad.
-Puedes ir al Archivo General del Estado de México… pero, seamos directos, no vas a conseguir nada ahí, ni yo tengo la paciencia- esboza, mordiendo su lápiz.
Te explica que la institución más añeja es la Primaria Lázaro Cárdenas, de finales de los treinta, principios de los cuarenta, además de la Secundaria 1, en lo que fuera el ex convento franciscano que se partió en la Iglesia del Carmen, el Museo de Bellas Artes, la Plaza España, un estacionamiento y la propia escuela.
La matemática no cuadra, pues Don Gus no habría podido cursar la educación media superior con casi 20 años de edad…
"As it turned out apparently my father was married and had a daughter in Mexico..."
A ver, quedamos que le ibas a echar cálculo.
Sales muy sonriente de esa oficina, después de decirle el nombre de tu padre, Juan de Dios García Mondragón, al cronista, quien por supuesto lo recuerda con respeto y admiración como catedrático y director de la Facultad de Derecho.
-Pero amigo, sobretodo. De hecho te pareces bastante a él- te dice con franqueza.

***

Hola amigo,
 
Thank you ever so much for all your help and effort.
 
I hope there will be some info. I find it hard to grasp that I (probably) have a Mexican sister. If we get in contact I guess I have to make a trip to Mexico, but that won't be too bad!
I have actually been in contact with the Mexican embassy in Stockholm but they claimed that they have no records. I think I should go there in person and talk to them instead, it's harder for them to blow me off if I'm there in person!
 
Take care and have a good one//F.

***

Estás cubriendo una marcha multitudinaria del Movimiento Antorchista que colapsa todos los accesos a la ciudad y como puedes, llegas a la Plaza de los Mártires para seguir al contingente de inconformes. 
La espera para siquiera pensar salir del centro, implica que te tomes un café en el Huitzi y aproveches el caos de tránsito, para cruzarte y entrar a la Secundaria 1.
Vienes en búsqueda de alguna alumna de apellido González, hija de Gustavo González Dávila, inscrita en este plantel entre 1950 y 1956, suponiendo que el Mister haya empezado a procrear descendientes a partir de los 18 años. Los grupos eran reducidos, dada la densidad poblacional en la época.
Te dicen que, efectivamente, los archivos de la escuela existen pero por razones de seguridad no pueden proporcionarte la información.
Armas otra historia acerca de lo útil que sería para tu familia encontrar a esos familiares perdidos y casi logras convencer a una de las secretarias que lo haga por un quinientón.
Estás muy cerca de la media hermana de Friedrik, mi querido August Dupin Región 4.
Al otro lado del mundo, alguien más trabaja en el asunto mientras que haces algunas llamadas a la embajada sueca en México, de la que sí obtienes respuesta en un periodo razonable.
"El Señor Gustavo González Dávila obtuvo un permiso de residencia el 22 de noviembre de 1962 y salió de ese país oficialmente el 17 de julio de 1964. Durante este periodo, dijo dedicarse a ser capitán de meseros en la industria restaurantera".
En la embajada mexicana en Suecia, dicen no tener ningún archivo. No esperabas menos.

***

Once again I'd like to thank you for the fantastic work you do.
I've contacted the Swedish authorities again and got a tip to contact Stockholm city's archive.
The only new info I got is that he claimed to be divorced 18 February 1958. Since he got residency in Sweden 1962, this must have been in Mexico!
Unfortunately I missed their phone hours and have sent an e-mail to them. I keep my fingers crossed that they have some more info!
The saga continues and this is very exciting!
Take care//F.

***

¡Eso es pinches todo, mi dilectísimo Sherlock!
Pese a que insistes con el tema de la Secundaria 1, la búsqueda parece tener otra dirección, aunque claro, encontrando a la media hermana de Friedrik, el resto es recta y de bajada.
En lo que resuelven el oficio en la escuela, vas manejando en la Mistery Machine por Avenida Morelos, cuando antes de llegar a Torres Bicentenario, una llamada telefónica hace que repentinamente te estaciones frente al Panteón General La Soledad.
La rueda de prensa a la que te diriges en un hotel de Paseo Tollocan se ha cancelado y luego entonces pasas a chismosear al cementerio más grande y antiguo de la ciudad a, eventualmente, encontrar la tumba de el Señior González.
Confirmado: hay un Gustavo González enterrado aquí, desde 1976.
Pero no puede ser el papá biológico de Fred, ya que una ficha escueta explica que ese Gustavo González murió a los 46 años de edad.
Casi abandonas el lugar pero te regresas a hacer otra búsqueda -algún González Dávila, señorita, porfavor…- rezas.
-Héctor González Dávila, fallecido en 1980, la ficha no dice su edad- indica la secretaria al tiempo que ajusta su suéter tejido.
Te cuesta una Coca Cola que uno de los empleados te busque un número que después de transforma en un punto específico del Panteón. Te motiva la idea, además, de que en la misma lápida haya inscritos más nombres que te den pistas.
Héctor González Dávila
1 de Marzo de 1936
10 de Diciembre de 1980
Dale Señor, el eterno descanso
y que luzca para él la luz perpetua.
Descanse en paz.
-Saca la calculadora- cavilas, rascándote la mollera.
Hay 14 años de diferencia entre Mr Gus y su hermano putativo, Mr Héctor. Nada descabellado, piensas, pues conoces familias donde hay hasta 20 años de distancia entre el primer y último hermano, además de las impresiciones ya sabidas que había en los registros civiles.
Pero...
Teresa Dávila de González
15 de octubre de 1914
15 de enero de 1999
Recuerdo de sus hijos
-Ya valió madres- musitas, después de leer la lápida completa y eructar la Coca.
Las posibilidades se reducen muchísmo, de ser esta la obvia mamá de Mr Héctor. Y qué hueva marcarle a los cinco González Dávila que aparecen en la sección blanca del directorio telefónico.

***

Hello there,
 
I've got another small piece of information; a name came up, Maria Kristina Gonzalez Davila, born 4 December 1932.
I'm not sure who Maria Kristina Gonzalez Davila is, but it can be Gustavo's wife or sister!
There's also a note saying that Mr Gonzalez full name is. Gustavo Carlos Gonzalez Davila, but I'm not sure of the Carlos bit!
By the way, today (29 August) is my 50th birthday!
Take care andf have a good one//F.

Durante este periodo, Friedrik conoció Toluca por Google Maps, fantaseando con un pasado que no le pertenecía, leyó recetas de cocina mexicana, yutubeó música popular que iba del Mariachi al Norteño, pasando por la Banda Sinaloense. Nada le gustaba en realidad y no le llamaba la atención, salvo porque la última y vertiginosa avalancha de datos le indicaba que de algún modo, de ahí venía.
En el retazo de árbol genealógico armado hasta el momento, nunca sabría que era descendiente indirecto de Luis de Santa María Nanacacipactzin, último de los Tlatoanis mexicas impuestos por el Virreinato, quien fungió de 1563 a 1565 bajo mandato gachupín, como el último de los 31 gobernantes del glorioso imperio, para entonces ya colapsado.
1/32 de sangre pura matlazinca corriendo por sus venas, pese a la melena dorada, cortesía de Nanacacipactzin, exiliado a Atlatlahuca, Tenango del Valle, donde forjó una estirpe que se extendió hasta el valle toluqueño y poco a poco se fue diluyendo.
En lugar de encontrar un pedacito de identidad, Friedrik llegó a los 50 años de edad, confundido cual quinceañero.
Si bien era un hombre tímido, nunca casado, Friedrik tuvo un arranque de arrojo y fue a enfrentar a su madre. No para reprocharle nada en concreto, pero sí para exigir más que un simple nombre y una historia incompleta de cómo se dejó hacer un hijo al que nunca le explicó lo ocurrido sino hasta que sintió la muerte dando pasos en la azotea.
Tras algunas lágrimas, respirando hondo en cama y enferma, Doña Suvi cantó.
Adelaida y Carlos.

***

Antes que pudieras darle utilidad a los nombres, tu apreciable Güatson se puso las pilas e investigó que su tío Carlos nació el 27 de julio de 1925 y su tía Adelaida el 14 de septiembre de 1928. Ambos en Toluca, México.
Mister Carlos murió en Suecia, en 1986.
De Doña Adelaida todavía no sabemos nada.
"Todavía", me suena a tiempo pasado del pretérito del a ver anótale.
Adelaida cambió su nombre por Adele y contajo nupcias en Estocolmo. Con esto, el González Dávila chingó a su madre y quedó sustituido por Thóren.
Adele Thóren, madre de Lars Gustavo, Carlos Edward y Robert Elis, nacidos entre 1954 y 1964.
-Así que la huida fue en bandada- susurras.

***

Alfonso,
 
It's very strange. I've found Mrs Adelaida but I can't reach her by phone and I don't want to go to Stockholm and visit her home until I have to, I don't want to chock her, she is after all 85 years old!
About my three cousins in Sweden, I haven't found any of them but Robert is supposed to live in Sweden and Carlos in New York, USA.
Have a good one//F.

***

Esta historia continuará...

lunes, 31 de diciembre de 2012

¡Gracias! II



Si el año anterior lo hice, no veo porqué este no. Máxime de todo lo que se me quedó ceñido con cada uno de ustedes. Este también va a ser un post largo.
-Gracias por demostrarme ¡una vez más! que no todo está perdido, aun cuando ya todo está perdido. Conocerte es la prueba de al final, la vida es grata.
-Gracias a ti por regalarme uno de los momentos más emotivos en muchísimo tiempo. Por ponerle la piel de gallina a la inmortal Banda Funky  cuando firmabas tu acta matrimonial, pero en especial por la carta que me hiciste llegar desgraciado, me conmovió hasta las lágrimas. Cada uno de esos kilómetros recorridos valieron la pena para llegar a uno de los días más importantes de tu vida. Un favor nada más: sin llorar, mano.
-Gracias por todas tus atenciones, arrancar el año a tu lado fue toda una experiencia, este cumpleaños tuvo un ingrediente muy especial a tu lado, gracias porque a pesar que te salía lo detective, pasamos momentos muy pero muy gratos. Checa tu bandeja de correo.
-Aunque en el momento no me pareció nada gracioso, gracias por tomarte la molestia de romperme chicharrones en la frente mientras me bajaba la briaga, gracias por el chaleco y las garañonas, manito. Aunque cero gracias por saludarme en el cine en el momento menos indicado, ¡imbécil!
-Gracias, por otro año cargado de metal, mi queridísimo Costal de Naranjitas, y por dejarme cantar El Pollito Destrozadito con tu banda de músicos de pocamonta. Carnales para siempre.
-A ti, gracias por la inigualable experiencia que vivimos en Roger Waters, por las no pocas pedotas que nos paramos este año y por dejarme educarte yendo a ver a Megadeth. Nunca, pero nunca olvides lo que se le viene denominando como El Objetivo.
-Muchisisisísimas gracias por repetir un año más como mi mejor amiga, aunque te pongas ligeramente malacopa en los restaurantes con canales a un costado. Te agradezco ayudarme a conseguir la chingadera esa que ya no sirvió para que dejara de ser Basura García. Ojalá que cada que veas la Catrina de barro, te acuerdes de cuánta buena onda te tengo. Y gracias por casi dejarme moquear tu hombro, escuchando cada uno de mis malviajes.
-Gracias, Caifán, por las netas en la playa y porque este año no te perdiste en Cancún. Nunca pases por alto lo un chingo que admiro tu forma de ver la vida.
-Gracias, mano… ¿qué digo "mano"? ¡HERMANO! por acordarte que los que más te queremos jamás nos iremos, aunque nos cambies por una vieja que de todos modos te iba a abandonar. No importa que me trances vendiéndome camionetas y ojalá sigamos tragando como enanos de El Hobbit. JA.
-A ti también, por supuesto, ya que sonrío cada que me acuerdo el atasque de arrachera, queso y vino que nos paramos en Ixtapan de la Sal. En todos estos años sin vernos, no perdiste la buenaonda. Más asados y más rapel, porfavor.
-A ti, mi foreveralone favorita, me quedo con esa tarde vallesana bebiendo cerveza, risa tras risa. Que todo te sepa a canción de Lila Downs y que puedas darte más ratos para rockear cual quinceañera.
-Gracias por hacer el trayecto hasta mi fiesta de cumpleaños, por las invitaciones que no pude responder y por la tarde de gula en la Ebró, escuchando boleros.
-Colega, carnal, gracias por las largas charlas sobre periodismo que sostuvimos cuando te visité en Morelia, por dejar que Fata no me comiera y por ubicarme respecto a que tengo una chamba privilegiada. Vámonos a Tlalpujahua.
-gr


al



ndu

jueves, 29 de noviembre de 2012

Fecha de Caducidad

¿Cuánta vigencia tienen las personas por las que hemos profesado algún afecto?, ¿en qué momento dejan de importar de a devis?
No sé qué azares se han conjugado para que en estos días me haya encontrado a personas que hace muchos ayeres, incluso décadas, figuraron en mi terna de importancia.
De todas tengo buenos recuerdos. Sí, hasta de las que momentáneamente me hicieron infeliz. Pero no deja de quedárseme ceñida una sanguijuela cuando pienso en qué momento fue que esos caminos se partieron en líneas que no volvieron y seguramente no volverán a cruzarse más allá de un saludo, una sonrisa y cinco minutos de plática basura.
Peor aun. ¿Cuántas veces habremos dicho “nunca te olvidaré” y al cabo de unos años no sepamos reconocer a alguien al doblar una esquina? Como si no fuera suficiente sorpresa saber todo lo que han construido después de que uno fue su presente, gracias al chisme de un tercero que vino a darnos un poco de su actualidad

"Y así, años y años, hasta que, finalmente,
 
te morirás un día, como toda la gente.
Y voces que aun no existen sollozaran tu nombre,

y cerraran tus ojos los hijos de otro hombre".
José Ángel Buesa

A continuación una elegía por aquellas personas a quienes creí querer y por estúpido dejé de frecuentar. Y estúpidas aquellas que se desaparecieron de mi vida sin previo aviso, cuando a pesar de las diferencias no había razón.
Ahora que también pienso que ni la costumbre de tener a alguien a tiro de piedra, deja de alejarlas por el simple hecho de que el viaje de cada uno es diferente.
Una bienvenida anticipada para esas otras que tarde o temprano han de venir… aunque sea para irse.

lunes, 17 de septiembre de 2012

miércoles, 18 de julio de 2012

Avenida Miguel Hidalgo

"La imagen que tenemos de la ciudad siempre es algo anacrónica. El café ha degenerado en bar; el zaguán que nos dejaba entrever los patios y la parra es ahora un borroso corredor con un ascensor en el fondo. Así, yo creí durante años que a determinada altura de Talcahuano me esperaba la Librería Buenos Aires; una mañana comprobé que la había reemplazado una casa de antigüedades y me dijeron que Don Santiago Fischbein, el dueño, había fallecido"
Jorge Luis Borges. El Indigno

Los primeros minutos de este domingo vinieron precedidos de una larga caminata durante los últimos de ayer.
Una misteriosa conexión entre Avenida Miguel Hidalgo y un cuento de Jorge Luis Borges me dejaron pensando en anacronismos. Sólo entonces me di cuenta cuánto significa una vialidad como esta en mi vida, en todas las Librerías Buenos Aires que cruzo a diario, aquí y allá, viviendo todos y cada uno de esos cambios en los que uno no repara hasta mucho tiempo después, cuando algún recuerdo le alerta sobre las metamorfosis de las calles.
No importa cómo aparecí aquí. Mi sendero arranca en la Puerta Tolotzin. Mientras pasa a mi izquierda, se levanta una proyección humeante -el recuerdo- de cuando las máquinas derrumbaban las jirafas.
"Otro pedazo de ciudad que se fue", musito y hago una mueca al ver esas torres odiosas cambiar de color. Pasos delante. Las estatuas del Monumento a la Bandera en que solía hacer bromas con aquel amor, siguen estoicas, a duras penas. De reojo el Panteón General con sus lápidas centenarias, al menos un par de personas que conocí en vida tienen su nombre escrito en ellas. A la derecha no hay más viejas prostitutas a las afueras del Leopardo´s Le Club que me escandalizaban de niño, pero sí esas palmeras sobre el camellón, espejos de agua tras la lluvia vespertina. Y calma.
Pasos delante. En la esquina con Juan Beltrán, apenas giro la cabeza, viendo las ventanas del primer apartamento que renté y en el cual viví solo por vez primera. Aquí empieza la magia. Como en una proyección fílmica, estoy en su interior, feliz, pese a que todas mis posesiones son una mesa de plástico con dos sillas, mi cama y un librero. Qué duros fueron los primeros meses que no me alcanzaba ni para pagar el gas. La voz del tren, a lo lejos, me hace tararear "La Colpa Del Whisky" De Vasco Rossi.
Pasos delante. Mi efigie adolescente está saliendo toda mareada del antro La Doña y justo enfrente, también come tortas junto mi tío Juan en la Cafetería Caleta., su favorita. Detrás de mi proyección, estos lugares han degenerado en oficinas y una agencia de motocicletas.
Dejo atrás Isidro Fabela y lanzo una blasfemia en Isabel La Católica. Leona Vicario habría de llevarme a las oficinas del primer periódico para el que trabajé, pero esa es otra historia, lejos de esta calle. Los Funerales López no se han convertido en un Burger King, menos mal. Mi holograma, vestido de negro, se despide de personas importantes en este lugar en el que esta noche no hay prendida sino una luz muy al interior. No termino de llegar a Josefa Ortíz de Domínguez y veo mi figura casi transparente, tambaleando a la salida de El Chapeado, luego de empinarme una de Bacardí y el tradicional chamorro de los viernes junto a mis caifanes. Al cruce con Alexander Von Humboldt miro de reojo a los transexuales acercándose a una interminable fila de autos. Parece que sigo abordo del Topaz 1990 con mis preparatorianos amigos, dando vueltas para debatir si de veras son hombres quienes ofrecen su cuerpo, entre cuchicheos y risillas nerviosas.
Pasos delante. En la esquina con Pino Suárez, a unos pasitos de la Primaria Lázaro Cárdenas, casi vuelvo a ver la sombra del Barrabás vendiendo periódicos en su puesto, presto para la batalla del fin de semana en los tambores, con La Perra Brava en la tribuna de Sol de La Bombonera. Pero guiño y ese puesto de periódicos no está más. La fachada detrás de él tampoco existe ya, pues fue cambiada por un letrero de Se Renta Este Lote. Cruzo Sor Juana. El viejo edificio de la cervecería ha degenerado en el Museo Modelo de Ciencias e Industria. Me veo corriendo en espíritu sobre la esquina con Rayón, con un paquete de papel de medida 20 kilos y unas invitaciones de Primera Comunión bajo el brazo, apurando a llegar a la imprenta en la que trabajo con mi tío, con dirección al Barrio de Santa Bárbara. Tarareo "El Gran Varón" de la Orquesta Guayacán, evocando al Chato y Don Pepe, los chalanes de mi tío.
Apuro el paso y compruebo que el Trío Jardín sigue inamovible esperando dar una serenata, recargados en las cortinas metálicas. Mi recuerdo y sus rostros encajan perfectamente. Frente a ellos, el Hotel Colonial, que me hospeda cuando por única vez, he sido turista en mi propia ciudad. El yo de finales de los noventas asoma por el balcón y saluda.
Pasos delante: el mítico Portal Madero. Algún mensaje me querrá dar el Mariachi Calimaya mientras interpreta "Un Puño de Tierra". Al reojo, mi espíritu mil usos  está entrando a chambear en el Departamento de Becas de la Secretaría de Educación, a unos metros, sobre Ignacio Allende.
Tal y como Don Santiago Fischbein, la silueta del hombre bigotón que saluda ceremoniosamente a mi papá, sigue esperándome imaginariamente a la entrada de la Zapatería Albano, con unos mocasines envueltos. Al reojo también, del estacionamiento As que se ubica sobre Mariano Matamoros, vuelve a erigirse en mi frente el Cine Rex en que mamá nos lleva a ver la última película de La India María. Ni el recuerdo queda de ese edificio fantástico.
La Concha Acústica no me dice mucho, salvo las veces que me quedo hipnotizado, los jueves por la tarde, viendo a los viejos bailar danzones, aunque ahora sólo haya basura arrastrada por el viento y un par de almas cruzándola lentamente. ¿Qué será de este lugar cuando el cabello gris me cobije?, quizás hasta aprenda a bailar danzones. Mix Up sí transmite. Aquí, cuando en este viaje en el tiempo es Discolandia, intento conseguir el estreno "Fear Of The Dark" de Iron Maiden., regresando una y otra vez para verificar si les ha llegado el título que vi en una revista. Tarareo "Be Quick Or Be Dead", irónicamente.
Me duele llegar a Nicolás Bravo. Muchos degeneres en este sitio. La camisería donde mi papá solía comprar su ropa se convirtió en un puto Mc Donalds, los Helados Élite devinieron en una zapatería y para acabar de joderla, la sastrería de mi Tío Abuelo es parte de la que ahora es la Notaría Pública de Alberto Maya Schuster. Esa cortina metálica nunca volverá a abrirse para mostrar al Tío Rafa cortando un casimir, aunque en mi mente la proyección es nítida. A un ladito, junto a la entrada del despacho donde litigaba mi papá, hay un anuncio despintado de una cerrajería. Casi se me escurre algo de los ojos al ver mi efigie yendo y viniendo, agarrado de la mano de mi jefe mientras saluda a un montón de personas que encuentra a su paso.
Pasos delante. Detengo en José Vicente Villada. Me veo caminando con el cabello a media espalda, yendo a comprar discos usados a Miguelito y al Tigre. O saliendo de hacer mi servicio social en el Consejo Estatal de Población.
Alcanzo a ver Villada en casi toda su extensión, hasta la Iglesia del Ranchito. Me viene una ráfaga de imágenes, como metralla. Estoy saliendo de un toquín en El Sótano; de comer tacos en El Campeón; de coronar una victoria en Billares Versalles yendo hacia las tortas de La Alameda; de escuchar banditas de pocamonta en el Area Chica todos los jueves; de comprar dulces importados en El Dollar; de correr hacia la Glorieta del Águila para celebrar 23 años de amarguras pamboleras; de comprar el último número de la Metal Maniacs y un Ziggy para mi primer novia, en el Sanborns. Aquí caigo en cuenta que casi todas las calles de esta ciudad tienen una anécdota escondida. Que por fea que sea, esta es mi casa. Que no importa si me voy por mucho tiempo, siempre querré regresar aquí. Ahora entiendo el sentido de quien le puso el apodo de "La Bella", aun sin serlo.
"Poco queda de la ciudad donde crecí, pero en mí algo se ha quedado, inmóvil", pienso con melancólica vanidad. Pasos delante, silbando, me pierdo por ahí.

"La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa agonía que no se rebajó un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo, noté que las carteleras de fierro de la Plaza Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos rubios; el hecho me dolió, pues comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba de ella y que ese cambio era el primero de una serie infinita.
Cambiará el universo pero yo no, pensé con melancólica vanidad"

Jorge Luis Borges. El Aleph

sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Gracias!

Aunque soy de los primeros que se mofan de los lugares comunes, heme aquí, con la nostalgia del año viejo. Pero más que nostalgia es agradecimiento para ti, a quien no tengo mejor forma de tributar que con lo que hago menos peor: dedicarte unos renglones.
Va a ser un post largo.
-Gracias a ti porque me dejaste compartir ese Año Nuevo entre murallas y por mi pastel de cumpleaños. Gracias por los años a cuestas. Y buen viaje.
-A tí por inventar que era un prominente político mientras nos emborrachábamos en los antros playeros, lo hiciste muy divertido. Por hacerme reir tanto, echándole carrila al Malumonado, en una cruda enmarcada con mariscos.
-A ti, el Malumonado, porsupuesto, y a toda tu familia, ojalá que los genes no transmitan la inhabilidad para bailar. Ya quiero jotear de nuevo con Morrissey.
-A ti, mi querido Muerte Facial, porque a pesar de tu inexpresión, eres uno de los güeyes más divertidos que conozco.
-A Patán y familia, gracias por darme el avión.
-A ti Bucs, porque nada más pedo me dejas manejar el Meche.
-A ti, por saber perdonarme pendejadas que a mi entender, nunca deberían enfrentar a los ñeros. Yo seguiré odiando a los políticos y tú a defenderlos. Bueno, nomás a los priístas.
-A tí, mi queridísimo Actitud-Man, por la atención de organizar una despedida de soltero como la que hiciste, donde además quedó de manifiesto la lealtad que te caracteriza al regresarte a medio viaje, para ir a un funeral. Chido por las rondas de shots, los perlas y los lamborghinis, por las golizas en el playstation y por esa pedota en La Condesa. También por tirar el coche de tu suegra a un canal. Un favor: nada más sin llorar.
-A ustedes que me dejaron cantar, bien pedo, "Tres Regalos" mientras la puentéabamos en Mariscos El Cejas.
-Un abrazo especial para tí, caifán, nada más no te desaparezcas un día entero porque luego nos preocupamos.
-También a tí, que finalmente te nos casaste. Gracias especiales porque, como hicieron antes otros brethers, trajiste la alegría de un niño a nuestras vidas. Nunca olvidaré lo que hiciste por mí mientras vivimos juntos.
-Muchísimas gracias a ti, por aquella hermosa carrera para alcanzar el tren en el pueblo "donde jamás debiste salir" y también por darme esa valiosa lección apuntalada con tacos de puerco echado. Te agradezco haber salido de tu pueblo y tener el gusto de haberte conocido.
-Más aun, un agradecimiento especial para ti, que sin estar físicamente, me acompañaste durante miles de kilómetros, guardada en mi smartphone. Los abrazos de consuelo y comprensión sí me llegaron. Qué buenas guarapetas virtuales nos pusimos este año. Manda saludos de parte del ayudante de Santa.
-Gracias a ti, por llegar a mi fiesta desde tan lejos, prometo que las llaves del carro rentado no se vuelven a perder. Y gracias porque un año antes, las chelas en esos bares vieneses fueron las mejores de lahistoriadelahumanidad.
-A ti también mano, por hacer de ese viaje uno de los mejores que recuerdo, fue toda una experiencia con tu hospitalidad. Gracias por solapar mis ganas de ver al Internazionale y hacerme fan de los Modena City Ramblers, por saberte las rolas de Dire Straits y por hacerme entender que la prueba de fuego en cualquier relación es llevar a tu novia al Chelsea Pub. Gracias por la bici. Y no mames, ¡las amo a todas!
-A ti, muchas gracias por abrirme las puertas de tu casa, aunque fuere en un sexto piso. Por el fajo de boletos del Metro romano, por las cenas exquisitas en Trastevere y el viaje cósmico en Piazza Navona. Por alivianarme de los corajitos mientras dimos el Grito de Independencia con chiles en nogada y tequila.
-Gracias a ti carnal, porque después de tantos años, volverte a ver estuvo pocamadre, sigo envidiando el pueblito medieval en el que estás forjando una nueva vida. Aun me río recordando los piropos que se nos ocurrían caminando por las plazas.
-A tí, muchas gracias por no guardarme rencor pese a mis informalidades. Muchas muchas gracias por prestarme esa lana que me sacó de soberano problemón. Gracias por los toquines a los que fuimos juntos y sobretodo, gracias por animarte a ser de vez en cuando, la adolescente que manda a la chingada a la ñora. La he pasado bomba.
-Agradecimientos para tí, que eres la muestra de que siendo farsante, estoy chavo. Por esas pedas siete-mañaneras, completamente despelucados, pero bien atendidos.
-Gracias carnala por las inenarrables noches de danzón en el el Uta, el Under y las cubitas en La Comandancia, por los toquines de metal y por echarnos agua mutuamente, cual gremlins. Me sigues debiendo ese disco porque el güey que te ligaste al menos no tuvo un accidente al verte en mallones. (Carcajeo).
-A tí, gracias panzón, porque tanto los chingué que ya tiene rato que no los escucho tocar Blanca esperma resbalaaaando por la espina dorsal y especiales gracias por ser el único con quien puedo ponerme pedo en lunes. Gracias también a ti, costal de naranjitas, por conservar el alma de escuincle y por brincar juntos en los toquines a los que fuimos este año.
-Un abrazo para Tony_Nomber_Güan y el Sport Billy, mis mejores amigos repetidos, también los únicos. Prometo no trollearlos tanto este año. Pero verlos discutir entre ustedes se puede poner muy cagado.
-Muchísimas gracias al igual a ti mano, por ese pavo, estuvo espectacular.
-Gracias, gracias, gracias a ti por las catas de vino y mezcal, por las caminatas taciturnas viendo cagar a Ade y de igual forma, por cruzar la ciudad para verme.
-A ti, un apartado muy especial, por la disposición. Por dejarme llevarte a las luchas, por soplarte películas y bandas que no te llaman la atención, por tenerme la confianza de moquear mi hombro y sobretodo por las clases de Salsa. Tenemos una tirolesa y un estudio de fotos pendiente.
-A tí también manito, porque de no ser por tu cumple y por aquella reunión en el Norte-Sur, muchas cosas chidas no me habrían pasado. Pormicasatiranlabasura…
-Muchas gracias por hacer la chamba menos pesada. Muchas gracias por hacerme cagar de risa con tus chimpompeces mientras hacemos tiempo en las guardias policiacas. Y claro, por sacar esas fotos tan reatas.
-A tí, por el rompecabezas y el Ferrero. Por hacerme pensar que el futuro de la humanidad no está perdido y porque aunque te quejas de todo, como yo, eres muy agradable.
-Aunque no lo creas, para ti también hay un pequeño agradecimiento, aunque no merezcas ser nombrada siquiera. Que me sigas buscando todos estos años después no sólo me halaga, sino que me convence lo bien que hice las cosas contigo. Pero ya de favor, ojalá dejes de estar chingando.
-Gracias a ti, imbécil, por casarte el día de mi cumple. En 32 años esta fue la primera vez que quise hacerme una pachanga y no pude. Bueno, sí pude. Tuve dos fiestas. Gracias por ello y por verte tan feliz en tu baile nupcial. Este marzo estuvo de huevos.
-Mi admiración y respeto para ti, mi querido Piopi, por resultar mejor hijo que guitarrista. Y eso es decir demasiado. Gracias por la lección que involuntariamente, me hiciste aprender.
-Albricias para mi carnalazo porque de vez en cuando te rebelas y me atiendes. Chingón que ya tomas mejores fotos que yo, pero pónles menos Aperture. Por cierto, si este año no vas a mi cumple, te puteo, así que ve pidiendo permiso desde ahorita.
-Un abrazo para ustedes, a quienes no veo tan seguido como quisiera. Lo bueno es que existe el Feis para verles diario, diciendo una pendejada que me hace sonreir o bancándome sus expresiones a veces de hueva y sus lugares comunes. También para ustedes chicas, que solapan a mis amigos y todavía los dejan juntarse conmigo. Tenkius.

Gracias a todos ustedes, por hacer este año y esta vida, más llevadera. Muchas muchas gracias.

Antonio Lechuga
Alfred Wöger
Aleyda Ibarra
Alejandro Ramírez-Wiella
Arely Valdez
Andrea Donetti
Adriana Fonseca
Alejandro Barrera
Areli García
Alina Fernández
Badir Maawad
Benjamín Aguilar
Cherry Millán
Eduardo Cervantes
Eugenio González
Ernesto De la Cueva
Erika García
Francesca D´Armento
Germán Montes de Oca
Gerardo Hernández
Iván Heredia
Javier Cepeda
Karla Paniagua
Korín De la Cruz
Leopoldo Islas
Miguel Garciabeltrán
Marcela Díaz
Miguel Mirafuentes
Marco Sobarzo
Oscar Bustos
Patricia Robles
Raymundo Pineda
Ricardo Torres
Silvia Lanuza
Víctor Alvaro
Víctor Lechuga

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Día de Muertos

Creo que los 2 de Noviembre me ponen todavía más nostálgico que los 12 de agosto y los 20 de abril. La razón es tan sencilla como que, ni en agosto ni en abril, celebramos algo en casa, todo lo contrario, porque recordamos sus partidas.
De los familiares que mudaron de barrio, nadie llega a la relevancia de mi padre y su madre, pese a que hay varios más a los que he tenido el sinsabor de enterrar. De ese resto apenas tengo un puñito de buenos recuerdos.
Por eso este pequeño tributo es para ellos: mi papá y mi abuela. Nunca se me borrará que esta fecha era de sus favoritas.
Cómo olvidar que en días como este se me cocían las habas para que dieran las tres de la tarde y pudiera, junto a mis hermanos, empacharme de calaveritas, mole, fruta y pan de muerto, con todo y que mi jefe se enchilaba cuando nos robábamos la cabeza y huesos del pan glaseado.
Para el recuerdo que en días como este, las canciones de Cuco Sánchez y Pedro Infante se me incrustaron para que, años después, tengan este significado tan especial.
Y que en días como este, literalmente muero de ganas de volver a abrazarlos.
¡Buen viaje viejos!