sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Gracias!

Aunque soy de los primeros que se mofan de los lugares comunes, heme aquí, con la nostalgia del año viejo. Pero más que nostalgia es agradecimiento para ti, a quien no tengo mejor forma de tributar que con lo que hago menos peor: dedicarte unos renglones.
Va a ser un post largo.
-Gracias a ti porque me dejaste compartir ese Año Nuevo entre murallas y por mi pastel de cumpleaños. Gracias por los años a cuestas. Y buen viaje.
-A tí por inventar que era un prominente político mientras nos emborrachábamos en los antros playeros, lo hiciste muy divertido. Por hacerme reir tanto, echándole carrila al Malumonado, en una cruda enmarcada con mariscos.
-A ti, el Malumonado, porsupuesto, y a toda tu familia, ojalá que los genes no transmitan la inhabilidad para bailar. Ya quiero jotear de nuevo con Morrissey.
-A ti, mi querido Muerte Facial, porque a pesar de tu inexpresión, eres uno de los güeyes más divertidos que conozco.
-A Patán y familia, gracias por darme el avión.
-A ti Bucs, porque nada más pedo me dejas manejar el Meche.
-A ti, por saber perdonarme pendejadas que a mi entender, nunca deberían enfrentar a los ñeros. Yo seguiré odiando a los políticos y tú a defenderlos. Bueno, nomás a los priístas.
-A tí, mi queridísimo Actitud-Man, por la atención de organizar una despedida de soltero como la que hiciste, donde además quedó de manifiesto la lealtad que te caracteriza al regresarte a medio viaje, para ir a un funeral. Chido por las rondas de shots, los perlas y los lamborghinis, por las golizas en el playstation y por esa pedota en La Condesa. También por tirar el coche de tu suegra a un canal. Un favor: nada más sin llorar.
-A ustedes que me dejaron cantar, bien pedo, "Tres Regalos" mientras la puentéabamos en Mariscos El Cejas.
-Un abrazo especial para tí, caifán, nada más no te desaparezcas un día entero porque luego nos preocupamos.
-También a tí, que finalmente te nos casaste. Gracias especiales porque, como hicieron antes otros brethers, trajiste la alegría de un niño a nuestras vidas. Nunca olvidaré lo que hiciste por mí mientras vivimos juntos.
-Muchísimas gracias a ti, por aquella hermosa carrera para alcanzar el tren en el pueblo "donde jamás debiste salir" y también por darme esa valiosa lección apuntalada con tacos de puerco echado. Te agradezco haber salido de tu pueblo y tener el gusto de haberte conocido.
-Más aun, un agradecimiento especial para ti, que sin estar físicamente, me acompañaste durante miles de kilómetros, guardada en mi smartphone. Los abrazos de consuelo y comprensión sí me llegaron. Qué buenas guarapetas virtuales nos pusimos este año. Manda saludos de parte del ayudante de Santa.
-Gracias a ti, por llegar a mi fiesta desde tan lejos, prometo que las llaves del carro rentado no se vuelven a perder. Y gracias porque un año antes, las chelas en esos bares vieneses fueron las mejores de lahistoriadelahumanidad.
-A ti también mano, por hacer de ese viaje uno de los mejores que recuerdo, fue toda una experiencia con tu hospitalidad. Gracias por solapar mis ganas de ver al Internazionale y hacerme fan de los Modena City Ramblers, por saberte las rolas de Dire Straits y por hacerme entender que la prueba de fuego en cualquier relación es llevar a tu novia al Chelsea Pub. Gracias por la bici. Y no mames, ¡las amo a todas!
-A ti, muchas gracias por abrirme las puertas de tu casa, aunque fuere en un sexto piso. Por el fajo de boletos del Metro romano, por las cenas exquisitas en Trastevere y el viaje cósmico en Piazza Navona. Por alivianarme de los corajitos mientras dimos el Grito de Independencia con chiles en nogada y tequila.
-Gracias a ti carnal, porque después de tantos años, volverte a ver estuvo pocamadre, sigo envidiando el pueblito medieval en el que estás forjando una nueva vida. Aun me río recordando los piropos que se nos ocurrían caminando por las plazas.
-A tí, muchas gracias por no guardarme rencor pese a mis informalidades. Muchas muchas gracias por prestarme esa lana que me sacó de soberano problemón. Gracias por los toquines a los que fuimos juntos y sobretodo, gracias por animarte a ser de vez en cuando, la adolescente que manda a la chingada a la ñora. La he pasado bomba.
-Agradecimientos para tí, que eres la muestra de que siendo farsante, estoy chavo. Por esas pedas siete-mañaneras, completamente despelucados, pero bien atendidos.
-Gracias carnala por las inenarrables noches de danzón en el el Uta, el Under y las cubitas en La Comandancia, por los toquines de metal y por echarnos agua mutuamente, cual gremlins. Me sigues debiendo ese disco porque el güey que te ligaste al menos no tuvo un accidente al verte en mallones. (Carcajeo).
-A tí, gracias panzón, porque tanto los chingué que ya tiene rato que no los escucho tocar Blanca esperma resbalaaaando por la espina dorsal y especiales gracias por ser el único con quien puedo ponerme pedo en lunes. Gracias también a ti, costal de naranjitas, por conservar el alma de escuincle y por brincar juntos en los toquines a los que fuimos este año.
-Un abrazo para Tony_Nomber_Güan y el Sport Billy, mis mejores amigos repetidos, también los únicos. Prometo no trollearlos tanto este año. Pero verlos discutir entre ustedes se puede poner muy cagado.
-Muchísimas gracias al igual a ti mano, por ese pavo, estuvo espectacular.
-Gracias, gracias, gracias a ti por las catas de vino y mezcal, por las caminatas taciturnas viendo cagar a Ade y de igual forma, por cruzar la ciudad para verme.
-A ti, un apartado muy especial, por la disposición. Por dejarme llevarte a las luchas, por soplarte películas y bandas que no te llaman la atención, por tenerme la confianza de moquear mi hombro y sobretodo por las clases de Salsa. Tenemos una tirolesa y un estudio de fotos pendiente.
-A tí también manito, porque de no ser por tu cumple y por aquella reunión en el Norte-Sur, muchas cosas chidas no me habrían pasado. Pormicasatiranlabasura…
-Muchas gracias por hacer la chamba menos pesada. Muchas gracias por hacerme cagar de risa con tus chimpompeces mientras hacemos tiempo en las guardias policiacas. Y claro, por sacar esas fotos tan reatas.
-A tí, por el rompecabezas y el Ferrero. Por hacerme pensar que el futuro de la humanidad no está perdido y porque aunque te quejas de todo, como yo, eres muy agradable.
-Aunque no lo creas, para ti también hay un pequeño agradecimiento, aunque no merezcas ser nombrada siquiera. Que me sigas buscando todos estos años después no sólo me halaga, sino que me convence lo bien que hice las cosas contigo. Pero ya de favor, ojalá dejes de estar chingando.
-Gracias a ti, imbécil, por casarte el día de mi cumple. En 32 años esta fue la primera vez que quise hacerme una pachanga y no pude. Bueno, sí pude. Tuve dos fiestas. Gracias por ello y por verte tan feliz en tu baile nupcial. Este marzo estuvo de huevos.
-Mi admiración y respeto para ti, mi querido Piopi, por resultar mejor hijo que guitarrista. Y eso es decir demasiado. Gracias por la lección que involuntariamente, me hiciste aprender.
-Albricias para mi carnalazo porque de vez en cuando te rebelas y me atiendes. Chingón que ya tomas mejores fotos que yo, pero pónles menos Aperture. Por cierto, si este año no vas a mi cumple, te puteo, así que ve pidiendo permiso desde ahorita.
-Un abrazo para ustedes, a quienes no veo tan seguido como quisiera. Lo bueno es que existe el Feis para verles diario, diciendo una pendejada que me hace sonreir o bancándome sus expresiones a veces de hueva y sus lugares comunes. También para ustedes chicas, que solapan a mis amigos y todavía los dejan juntarse conmigo. Tenkius.

Gracias a todos ustedes, por hacer este año y esta vida, más llevadera. Muchas muchas gracias.

Antonio Lechuga
Alfred Wöger
Aleyda Ibarra
Alejandro Ramírez-Wiella
Arely Valdez
Andrea Donetti
Adriana Fonseca
Alejandro Barrera
Areli García
Alina Fernández
Badir Maawad
Benjamín Aguilar
Cherry Millán
Eduardo Cervantes
Eugenio González
Ernesto De la Cueva
Erika García
Francesca D´Armento
Germán Montes de Oca
Gerardo Hernández
Iván Heredia
Javier Cepeda
Karla Paniagua
Korín De la Cruz
Leopoldo Islas
Miguel Garciabeltrán
Marcela Díaz
Miguel Mirafuentes
Marco Sobarzo
Oscar Bustos
Patricia Robles
Raymundo Pineda
Ricardo Torres
Silvia Lanuza
Víctor Alvaro
Víctor Lechuga

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Día de Muertos

Creo que los 2 de Noviembre me ponen todavía más nostálgico que los 12 de agosto y los 20 de abril. La razón es tan sencilla como que, ni en agosto ni en abril, celebramos algo en casa, todo lo contrario, porque recordamos sus partidas.
De los familiares que mudaron de barrio, nadie llega a la relevancia de mi padre y su madre, pese a que hay varios más a los que he tenido el sinsabor de enterrar. De ese resto apenas tengo un puñito de buenos recuerdos.
Por eso este pequeño tributo es para ellos: mi papá y mi abuela. Nunca se me borrará que esta fecha era de sus favoritas.
Cómo olvidar que en días como este se me cocían las habas para que dieran las tres de la tarde y pudiera, junto a mis hermanos, empacharme de calaveritas, mole, fruta y pan de muerto, con todo y que mi jefe se enchilaba cuando nos robábamos la cabeza y huesos del pan glaseado.
Para el recuerdo que en días como este, las canciones de Cuco Sánchez y Pedro Infante se me incrustaron para que, años después, tengan este significado tan especial.
Y que en días como este, literalmente muero de ganas de volver a abrazarlos.
¡Buen viaje viejos!

miércoles, 26 de octubre de 2011

La Víspera

No se trata de una de esas postales en las que miles de postes de luz conforman un pueblo visto de noche. Se trata de incontables velas y cirios, vistos desde lejos, que dan muestra de la devoción de un pueblo celebrando la víspera de Dia de Muertos.
Basta sortear calles maltrechas y milpas para llegar a la localidad de San Pablo Autopan, en la mísera periferia al norte de Toluca, para emprender este viaje, esta tradición centenaria aun viva.Al bajar del auto, desde donde la simple vista alcanza a distinguir este camposanto en plena noche, cientos de otomíes caminan sonrientes a su encuentro con quienes se fueron dejando tras de sí, una estela de sufrimiento y lágrimas.
La mayoría llegan a pie, en camionetas de redilas o en taxis colectivos. Pocos lo hacemos en vehículo. Ya desde el pasillo que conduce a la entrada al panteón se siente esa vibra extraña calar en los huesos como el mismo frío en la zona. Unos tres grados centígrados.
A cada paso, el sonido de las las bocinas que retumban cumbias se va haciendo más fuerte y los vapores de atoles y antojitos hipnotizan, cual serpientes venenosas. Una estela de humo que parece un telón se va abriendo hasta descubrir este imponente escenario.
Un par de lugareños nos miran de reojo. Nuestra piel, estatura y ropa no terminan de encajar, probablemente les quede claro que llegamos a este lugar para observar. Lo entendemos porque es difícil recibir "extranjeros" en una localidad como esta.
Al poco, la inercia de los ríos de personas nos hunde en el anonimato. Una voz irrumpe desde la oscuridad, junto a una capilla, recitando nombres sin cesar. Son de quienes murieron en el último año y por quienes está a punto de empezar el rosario.
Entre los cuchicheos de los que caminan enlodando sus zapatos rumbo a sus tumbas, predomina un otomí bastante fluido y un español pausado. Una cascada de rebozos colgados de la espalda de mujeres y ancianas carga comida, cobijas, incluso niños.
Se ven pocas lápidas, son las menos. De cada montón de tierra se aprecian cruces de madera o fierro, seguidas de cubetas al ras de piso que vomitan cenpasúchiles, nubes y gladiolas hasta no dejar más espacio más que para pequeños bancos donde se sientan los deudos.
Es cerca de medianoche el jolgorio se intensifica pese a que gran parte de estas personas ya está velando en su tumba. Un festín para vivos y muertos.
Tomasa Martínez toma un aspiro tras prender la última vela en la tumba de su esposo. Está exhausta. Y cómo no estarlo después de caminar unos cuatro kilómetros con toda la ofrenda a cuestas.
Cuenta que ninguno de sus cuatro hijos vendrá. A todos les ganó la facilidad de la vida en ciudad. Ni siquiera ella les ve muy seguido. Juan Pablo Martínez, su querido, murió hace 12 años ya.
"Tenía una enfermedad muy fea", dice, sin dar más detalle.
Desde entonces suman 12 noches iguales a esta y no sabe hasta cuando vuelva a encontrarse con su compañero, porque tenían tanto en común como en el primer apellido de ambos.
Esta mujer, al igual que sus vecinos y conocidos a los que les perdió la pista a la entrada al panteón, extiende sobre su tumba un mecate con pan de amasijo de distintos tamaños, también hay galletas, plátanos, tejocotes, peras, manzanas, mandarinas. Poco después de colocar su ofrenda saca una Coca Cola en envase de plástico de su bolsa de mimbre. No le dio tiempo de traerse un curado de jitomate.
"Es lo que más le gustaba, también le gustaban sus taquitos y sus enchiladas, pero mejor le traigo fruta para que se alimente bien", menciona, esbozando una tímida sonrisa.A pocos metros, un grupo de ocho jóvenes pone música disco desde un celular mientras se empinan una de Sauza blanco, acompañados también de unos panalitos de mezcal, de los que venden en el Oxxo, que mezclan con refresco de toronja.
Vinieron a velar a su compa, quien murió atropellado hace unos meses, saliendo de un sonidero, en la carretera Toluca - Palmillas. Nos marchamos en cuanto percibimos esas miradas que implican incomodidad. Ni siquiera intentamos tomar una fotografía.
Al otro lado del panteón, el mariachi canta a todo pulmón Un Puño de Tierra y 20 mujeres. Es de a 50 pesos la melodía.
En algún momento, los mariachis se topan con dos tríos norteños y un trío de boleros. Se saludan de lejos, como para no espantarse clientela, caminando entre tumbas.Pasada la medianoche, los cirios están por terminarse y conforme avanza la madrugada, calan las heladas en la zona, terminando por dictar rendición en un buen número de dolientes. No faltan los estoicos que gracias a la borrachera o a la carga extra de cobijas, sin importar su edad, cumplen con la manda de cada año, soñando sobre una tumba.
"Su abuelo estuvo con él siempre, era su consentido, ¿porqué no va a estar con él una noche?", finaliza María Martina antes de acomodar las cobijas para dormir junto a su hijo, sobre la tumba de su padre.

miércoles, 19 de octubre de 2011

El Infierno Ganado

Este post comienza luego que dos personas me mandaron ofendidos mensajes personales por subir a mi muro de Facebook la foto en que estoy saludando con mi dedo favorito a su Santidad Benedicto XVI, en mis últimas vacaciones en Italia.
La explicación parece sencilla para quien se precie de conocerme. Una vez que la vagancia me llevó al Vaticano, este magnetismo causado por siglos de historia me llevó a los pasillos de la "Santa Sede" para admirar su riqueza artística. 
¿La conclusión? ahora detesto más a la pinche Iglesia que desde que renuncié a ser parte de sus huestes.
Porque no puedo evitar pensar que en estos palacios de mármoles y esculturas en los que tanta gente agacha la cabeza y jura devoción, se ha fraguado lo peor de la historia del ser humano gracias a estos putos que se dicen representantes del "Dios único y verdadero".

Afuera de la Basílica de San Pedro, recargo sobre los barandales y me quedo pensando que ni los siglos de oscurantismo mediático han podido borrar la mayoría de sus porquerías.
 
Luego de entrar por un módico pago (como si les hiciera falta caridad), arribo al primer lugar que me estremece cuando pienso en lo que ocurrió aquí. En esta misma corte papal, el cadáver del Papa Formoso I fue exhumado y sometido a juicio por el Papa Esteban VI nueve meses después de su muerte para anular sus mandatos y que este último pudiera hacer sus tranzas, luego de realizar el Concilio Cadavérico o el Sínodo del Cadáver
¿Como puede el Vicario de Dios, el llamado sucesor de San Pedro, enjuiciar a un cuerpo en putrefacción en una corte divina, mutilarle los dedos con que daba bendiciones y arrojarlo al Río Tiber?, ¿no se trata acaso de una Iglesia eterna, para quien me diga que "esos tiempos quedaron atrás"?
Me basqueo en la idea de que el máximo representante de esta religión, cuyo nombre se encuentra escrito en estas lápidas, pudiera tener los tamaños para vestir a un cadáver en descomposición, so pretexto de hacer de las suyas.

"Encontrado culpable, se declaró inválida su elección como Papa y se anularon todas los actos y ordenaciones de su papado. A continuación se despojó el cadáver de sus vestiduras, se le arrancaron de la mano los tres dedos con que impartía las bendiciones papales y sus restos fueron depositados en un lugar secreto, donde permanecieron varios meses hasta la entronización de Teodoro II (cuyo pontificado tan solo duró 20 días, aunque la rehabilitación de Formoso se había iniciado con el papa Romano) cuando fueron restituidos a la Basílica de San Pedro"
[Enciclopedia de los Papas Vol. 2, Editorial Labor S.A., Barcelona, 1948.]
 
Continúo caminando en estos pasillos observando los tesoros papales, los trazos cuasi perfectos y la belleza de trabajo de los cinceles sobre imponentes columnas, pero no se me quita la idea de que aquí mismo se fraguó la conquista de América Latina a través de la Corona Española, que de aquí salieron las órdenes para asesinar a millones de indígenas cuya riqueza en oro y plata sigue guardada en estas masmorras, que aquí se erigió la Santa Inquisición, en 1478 y aquí fue nombrado Tomás de Torquemada como su fundador, para dar muerte a docenas de miles de "falsos creyentes" y tortura a cientos de miles más, además de la quema de obras científicas y literatura "no católica", por obra y gracia del espíritu santo.
En este lugar nació el odio a musulmanes, eslavos paganos, rusos, griegos y prusianos a través de Las Cruzadas, odio católico a todo aquello que no sonara a sumisión, lo que durante más de dos siglos arrojó miles de muertos en nombre de Dios.
Me dan ganas de escupir sobre cada pintura de cada personaje "santo" que observo al pensar que aquí se ordenó el homicidio de Galileo Galilei por decir razonadamente que la tierra no era plana (hecho sobre el que la Iglesia tardó solamente 360 años en aceptar su error), que Adolf Hitler, aquel católico que confiaba en Dios su vida (léase Mein Kampf), nunca fue excomulgado porque les hizo el favor a esta bola de culeros de aniquilar a 6 millones de judíos.
 
 
"Para alcanzar el poder, es importante no desprenderse de la Iglesia Católica, la cual tiene gran influencia en Alemania... Debemos mostrarles a los católicos de Alemania que están en manos más seguras con los Nacional Socialistas que con los del Partido del Centro".
Adolf Hitler, 1925
 
 
Bastan pocas salas vaticanas, para empaparme de enojo por recordar que George Bush le declaró la guerra a medio Medio Oriente en nombre de Diosito en su "lucha contra el mal" sin un sólo reclamo de la Santa Sede, o que el próximo "San Juan Pablo II", fue el principal encubridor de las marranadas de Marcial Maciel y de bola de padrecitos violadores que nunca recibieron, ni recibirán, castigo alguno. Que estos lujos poco tienen que ver con su voto de pobreza.Peor tantito cuando reitero a través de los libros de historia en los que se relatan las atrocidades de la dinastía de los Borgia en nombre de Dios y de los no pocos Sumos Pontífices que han hecho de la Iglesia un cubo de mierda.
Me estremezco en el pensamiento de todo lo que sucedió en este lugar, entre los años 900 y 1100. Que el Papa Benedicto IX, dirigió a las huestes católicas, apostólicas y romanas cuando apenas tenía ¡14 años de edad!, so coincidencia de ser sobrino de los Papas Juan XIX y Benedicto VIII y de ser descendiente de los Juanes XI, XII y XIII; estos a su vez descendientes de Sergio III, quien por cierto, estranguló a los Papas León V y Cristóbal I para acceder al trono, según datos biográficos que la Iglesia no ha podido desmentir.
El mismo Benedicto IX que en su juventud tuvo tres distintos mandatos luego de jalonearse el oro entre los años 1032 y 1048.Tampoco se me sale la idea que en estos muros de simetrías perfectas, el Papa Pío III evenenó a Alejandro VI en el 1503 para asumir el poder y aquí mismo salió la plata con que Leonardo Da Vinci fue liquidado para inventar máquinas de guerra usadas por el ejército papal.
Que a diferencia de la actualidad en que los Papas son viejitos decrépitos que balbucean bulas, al final del primer milenio había Sumos Pontífices que apenas rebasaban la adolescencia para ser los Vicarios de Cristo, que aquí se hizo el humo blanco para Gregorio V, de 23 años de edad, quien era sobrino del emperador en turno, Otón III.
Ni se me resbalan las cifras ridículas entre los años 897 y 904, cuando Bonifacio VI, Teodoro II, Romanus y Leon V apenas duraron unos días en la chamba, todos asesinados por otros que querían extender el legado de Jesús.
Que a unos pasos de este lugar donde hay pintadas y esculpidas figuras desnudas, pero al mismo tiempo las piernas de los visitantes son indignas, en el castillo de Santángelo, el Papa Bonifacio VII encerró a Juan XIV para recuperar el poder en el año 984, y donde poco después a Juan XVI le fueron arrancados ojos y nariz por el ansia de poder para que su nombre fuera borrado de la lista oficial y su nombre terminara en la historia como un Anti Papa.
Vaya que viajar ilustra amigos. Y de mi visita al Vaticano no me resta más que cagarme en el Santo Grial al tiempo que confirmo que no se me salieron los demonios, todo lo contrario.
¡Que mal rayo parta a estos hijos de perra!
AMÉN.

lunes, 27 de junio de 2011

Ganas De Pintar II

Una vez más, dormido, siento que mi cuerpo separado de su espíritu, es un instrumento para otro. Vaya sueño.
Esta vez, mi cuerpo podría servir para una venganza que no es mía.

El primer escenario de este viaje es la sala de una casa, en un estado y quizás un país en el que nunca he estado físicamente, y probablemente la patria a la que pertenecen tantos sueños como este. Observo una televisión acompañado de una bolsa de Pan Bimbo en las manos. Al poco un esqueleto me acompaña en este mundo mágico. Conversamos sin platicar siquiera.
Esta calaca tiene una peculiaridad, no tiene una pierna. Es flacucha, más de lo normal, aunque suene a redundancia. Sus huesos son finos, tono gris rata.
Me pide un favor. Antes me explica que es un alma sin descansar, víctima de una injusticia.
También cree que soy pintor, que mi talento alcanza para hacer retratos hablados muy fieles. Le explico que a duras penas escribo, pero insiste. El favor que quiere estriba en que necesita mi cuerpo.
A través de un juego de magias, quiere pintar, desde su recuerdo, el rostro de su verdugo, para después animarlo y entonces desquitarse.
Sólo así, me dice, encontrará descanso.

Insisto en que no soy artista y hago como que ya me voy del cuartito de televisión, aunque afuera no sé a dónde podría ir.
¡Necesito tu cuerpo y pintar con él!, exclama.
Me niego, ya ruborizado, y el esqueleto, sin mover los maxilares, me responde que si no es por las buenas será por las malas. Le urge pintar a través de mis manos y hacer su justicia.

Entiendo su enojo, pero ¡chingao!, no sé dibujar ni a palitos y bolitas. Al poco, el cliché del sueño me hace estar huyendo despavorido, pensando que mi carne no pertenece a esos huesos, y pese a ir deprisa, no avanzo. Además no conozco estas calles.
A la mierda, ya casi me alcanza…

¡Plop!
Me despierto esta mañana, sano y salvo en mi cama. ¡Qué ganas de saber pintar!

jueves, 9 de junio de 2011

lunes, 2 de mayo de 2011

¡Ah Cabrón!

Una de las preguntas más comunes que me hacen los que saben a qué me dedico es si alguna vez he visto un fantasma en una escena donde hay un cadáver.
La respuesta siempre ha sido No.
Vayan ustedes a saber si es gracias al bloqueo mental que programo en cuanto llego a este tipo de escenarios, pero entre cientos de cuerpos sin vida que he visto tirados en la vía pública, han sido muy contados con los que me he ido a dormir, muchos menos con los que he cargado varios días.
A pesar que existan algunos que se te queden grabados en la memoria periodística (que no personal) procuro ver, detrás de la cámara, un pedazo de carne inanimado, que ya no es una persona.

Hace unos días, de madrugada, un Ford Ka se estampó contra un sauce llorón y su conductor falleció. El cadáver quedó boca abajo y no fue sino hasta que personal del Instituto de Servicios Periciales hacía su trabajo que un ¡ah cabrón! me salió del ronco pecho.
Justo cuando lo pusieron boca arriba para colocarlo en una camilla y llevárselo al Servicio Médico Forense, lo que pareció ser un haz de luz salió desprendido del pecho. ¡Ah no mames!.
Con las horas de sueño suficientes me lo expliqué. Esa noche había llovido y el calor previo provocaba una humedad rara para el valle toluqueño. El cuerpo del hombre tenía muy poco de estar desanimado. La respuesta entonces fue que un gesto de termodinámica pareció un guiño de ultratumba. Nada descabellado.
Ahora pues que recuerdo a todos aquellos personajes que no dejan de afirmar que ven y sienten presencias, que se comunican con los muertos o que ven cómo las auras se apagan.
No mamen, si en su puta vida han visto un cadáver.